NAVARRA, ANTE SU ENCRUCIJADA ESTRATÉGICA
El TAV simboliza la transición hacia una Navarra más abierta, moderna, mejor conectada y con más oportunidades para sus empresas y ciudadanía
Navarra atraviesa un momento decisivo. En un escenario global donde las regiones compiten por atraer actividad económica, por retener talento y por consolidarse como espacios de innovación, nuestra Comunidad foral ha emprendido un camino que exige altura de miras, unidad y convicción, apostar por la actividad empresarial sin ambages, en suma, facilitar el cada vez más complejo progreso económico. La puesta en marcha de la Plataforma Pro TAV Navarra y la reflexión estratégica sobre el futuro del empleo que estamos impulsando desde la Confederación Empresarial Navarra (CEN), sin olvidarnos de otras iniciativas para atajar los abrumadores niveles de absentismo no justificado o la cobertura de los cientos de puestos de trabajo vacantes, forman parte de una misma ambición: dotar a Navarra de las condiciones necesarias para prosperar en un contexto económico y social que cambia con una velocidad inédita.
La Plataforma Pro TAV Navarra nació hace apenas unos meses con un propósito claro: situar el proyecto ferroviario como una prioridad compartida por instituciones, empresas y ciudadanía. El impulso inicial ha demostrado que, cuando Navarra decide caminar unida, los avances se multiplican. Más de 300 entidades y particulares han suscrito ya esta visión, convencidas de que el Tren de Alta Velocidad es una infraestructura estratégica que afecta a la competitividad, la cohesión territorial y la capacidad de atraer inversión. Esta suma de voluntades conformada por distintos actores, ha permitido consolidar un clima de colaboración que empieza a traducirse en pasos administrativos concretos hacia la ejecución del trazado navarro.
Pero el fondo del debate va más allá del tren. El TAV simboliza la transición hacia una Navarra más abierta, moderna, mejor conectada y con más oportunidades para sus empresas y ciudadanía. Es una apuesta por una infraestructura que no solo acorta distancias, sino que actúa como catalizador de actividad económica, permite la movilidad del talento, impulsa la logística empresarial y sitúa a nuestra Comunidad en el mapa europeo del transporte sostenible, igualando oportunidades con otros muchos ciudadanos de nuestro país.
La conectividad, entendida así, se convierte en un factor determinante para que Navarra siga siendo atractiva en un mundo donde las decisiones empresariales dependen cada vez más de la capacidad de las regiones para integrarse en redes amplias de innovación, movilidad y cooperación internacional acompañadas de un empleo cualificado y digno para una calidad de vida óptima, en nuestra comunidad.
Apostar por nuestra conectividad, por un empleo suficiente, eficiente y de calidad adaptado a un entorno cambiante, supone construir una Navarra preparada para rivalizar en un entorno global sin renunciar a sus valores, con capacidad de generar cohesión social y con un proyecto común que trascienda ciclos políticos.
Si algo hemos aprendido en los últimos meses es que Navarra avanza cuando lo hace unida a través de la cooperación institucional, social y económica, lo que resulta imprescindible para acometer grandes proyectos de región.
Navarra tiene ante sí la oportunidad de dar un salto cualitativo. Pero ese salto solo será posible si entendemos que las decisiones que tomemos hoy -en movilidad, en talento, empleo, en competitividad- marcarán la Navarra que heredarán las próximas generaciones.
Por ello, desde la Confederación Empresarial Navarra seguiremos trabajando con firmeza y serenidad, promoviendo el diálogo, buscando acuerdos y defendiendo una visión que sitúe a Navarra donde merece estar: en el centro de la innovación, la movilidad sostenible y la creación de empleo de calidad.
No puedo finalizar este artículo sin agradecer sinceramente al empresariado navarro su constante apuesta y compromiso por nuestra tierra, sus inversiones continuas en la modernización de sus instalaciones, la innovación en sus productos, procesos y servicios, en suma, la reinversión de sus beneficios para el desarrollo de nuestra comunidad y, además, poniendo en primer lugar el factor humano.
Prueba de ello son todos los empresarios que hemos tenido el honor de distinguir a lo largo del año que concluye como Manuel Torres y su hija Yolanda, Ignacio Busto, Benito Jiménez o la familia Del Villar Eraso, todos ellos son un ejemplo a seguir, distinguen Navarra.
Las infraestructuras construyen caminos, el talento futuro. Navarra necesita ambos.
Manuel Piquer. Presidente de la CEN.

